La Audiencia Nacional ha rechazado otorgar la nacionalidad española a una mujer marroquí, por considerarla vinculada al yihadismo y un posible peligro para la seguridad nacional. La decisión se basa en la relación familiar y matrimonial de la solicitante con presos yihadistas.
Un pasado que pesa
El padre de la mujer fue detenido en Valencia en 2016 durante la "operación Mercado". Estaba investigado por contactos con miembros de Daesh y por su intención de unirse a esta organización en Siria. Desde junio de 2018 hasta mayo de 2019, durante su estancia en una cárcel en Asturias, organizó el matrimonio de su hija con otro preso detenido por motivos relacionados con el yihadismo.
Matrimonio y radicalización en prisión
El esposo de la mujer se había autoadoctrinado en yihadismo con la intención de unirse a grupos terroristas. La Policía señala que el matrimonio concertado en prisión es una práctica común entre grupos salafistas y yihadistas para fortalecer sus vínculos. Aunque el marido fue absuelto, su período en prisión consolidó su radicalización.
Motivos para la denegación
La solicitante cumplía requisitos como arraigo, residencia continua, medios de vida y buena conducta. Sin embargo, la Dirección General de la Policía y los informes de inteligencia negaron la nacionalidad al considerarla un riesgo por sus vínculos familiares y sociales con el terrorismo. La mujer apeló, alegando falta de motivación y vulneración de derechos, pero la Audiencia Nacional ratificó la decisión basándose en informes de seguridad y conexiones personales con personas condenadas por delitos terroristas.
Este caso evidencia cómo la seguridad nacional prevalece en la concesión de la nacionalidad, especialmente cuando existen sospechas fundadas sobre posibles riesgos relacionados con la ideología y el entorno familiar del solicitante.