El consejero asturiano Guillermo Peláez advirtió en el Parlamento regional que disminuir los impuestos ligados a la compra de vivienda habitual podría empeorar una situación inmobiliaria ya saturada. La propuesta surge en respuesta a la petición del Partido Popular (PP) de rebajar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.
Un mercado a punto de estallar
Peláez, responsable de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos, advirtió que reducir impuestos en el contexto actual sería como "arrojar gasolina" a un mercado "totalmente colapsado". La presión sobre los precios de la vivienda es alta, y cualquier incentivo fiscal puede acelerar problemas existentes, advirtió durante una comparecencia en la Junta General del Principado de Asturias.
El debate en torno al impuesto
El PP propuso bajar el impuesto sobre las transmisiones patrimoniales y establecer un tipo reducido para viviendas hasta 150.000 euros, además de corregir lo que consideran un error en los umbrales fiscales. Sin embargo, Peláez recordó que ya existen medidas de reducción y un gravamen para grandes tenedores, con impacto presupuestario.
Criticó también la idea del PP de eliminar por completo este impuesto, algo que no se aplica en ninguna comunidad autónoma gobernada por ellos, donde se considera un 4% un tipo razonable para la vivienda habitual.
Reformas fiscales y sus beneficiarios
Además, el consejero destacó las recientes modificaciones en el Impuesto sobre la Renta (IRPF) que beneficiarán a más de medio millón de asturianos. Calculan que el 90% de los declarantes pagarán menos impuesto este año gracias a las nuevas reglas.
Peláez defendió que se trata del IRPF más progresivo de España: quienes ganan más, aportan más; quienes menos, menos. Las deducciones y rebajas financieras podrían suponer un ahorro total cercano a 133 millones de euros.
Distintas voces en el Parlamento
El PP criticó la presión impositiva y acusó al Gobierno asturiano de recaudar de más, mientras que otros partidos como Foro Asturias y Vox reclamaron ajustar el impuesto a la inflación o denunciar el daño causado a los contribuyentes.
Por su parte, PSOE e Izquierda Unida defendieron la política fiscal vigente, enfatizando la necesidad de una aplicación justa donde los que más tienen aporten más para mantener los servicios públicos.
En resumen, la tensión sobre el mercado inmobiliario y la política fiscal continúa en Asturias, con posiciones encontradas sobre cómo equilibrar la recaudación y aliviar la carga impositiva sin desestabilizar un sector ya complejo.